vie. Sep 20th, 2019

Plástico que cae del cielo: hallan partículas minúsculas hasta en la nieve del Ártico

Allá donde buscan los científicos, allá que encuentran restos de plásticos. Incluso en las profundidades del océano o como acaban de comprobar ahora, en zonas remotas cubiertas por el hielo. Un nuevo estudio publicado este miércoles constata la presencia de estas partículas altamente contaminantes en regiones alejadas de la acción del hombre. Los microplásticos resultantes de la ruptura o degradación de fragmentos mayores son transportados por la atmósfera y pueden recorrer más de 3.500 kilómetros hasta depositarse -a través de las precipitaciones en forma de nieve- en los Alpes y en el Ártico.

Así lo asegura un equipo de científicos de Alemania y Suiza tras recoger muestras de nieve de distintos lugares del mundo y analizarlas con un potente instrumento que ha permitido detectar fragmentos con tamaños de sólo 11 micras, mucho más pequeños que los estudiados hasta ahora (generalmente de entre 200 y 300 micras).

Los detalles del estudio, liderado por Melanie Bergmann y Gunnar Gerdts, del Centro de Investigación Marina y Polar (AWI) del Instituto Alfred Wegener, en Alemania, se publican en la revista Science Advances.

Entre 2015 y 2017, los investigadores tomaron muestras de nieve de tres emplazamientos de Alemania (Helgoland, Bavaria y Bremen), de los Alpes suizos y del Ártico (en el estrecho de Fram, entre la costa de Groenlandia y el archipiélago noruego de Svalbard). En todas había una alta concentración de microplásticos. En las muestras recogidas en una carretera rural de Bavaria la concentración fue de 154.000 partículas por litro, mientras que las del Ártico contenían hasta 14.400 partículas por litro.

Estas cifras son más altas que las encontradas en estudios anteriores que, por ejemplo, han medido la presencia de microplásticos en depósitos de polvo. Gunnar Gerdts cree que esto se debe a dos factores fundamentalmente. Por un lado, a que la nieve retiene muy bien las partículas de plásticopresentes en la atmósfera y por otro, a la tecnología usada para analizar las muestras, pues la espectroscopía infrarroja es capaz de detectar las partículas más pequeñas.

Tarros con muestras de nieveMIKE TEKMAN

El tipo de plástico encontrado en la nieve varía según el lugar. En el Ártico, hallaron caucho nitrilo (NBR), acrilatos y pintura plástica, todos ellos con una gran cantidad de aplicaciones industriales. Por ejemplo, el caucho nitrilo, resistente a la corrosión de combustibles y capaz de soportar temperaturas extremas, es muy utilizado en la fabricación de componentes como juntas o mangueras. Las pinturas plásticas por su parte se emplean para recubrir edificios, barcos, coches o plataformas petroleras. Las muestras de la carretera de Bavaria contenían varios tipos de caucho, usado para fabricar neumáticos, entre otros muchos productos.

Este equipo cree que la mayor parte de los microplásticos que hay en Europa y sobre todo, en el Ártico, provienen de la atmósfera y la nieve. Sin embargo, Gerdts explica que actualmente no son capaces de determinar cuándo se han depositado.

EFECTOS EN LA SALUD POR INHALARLOS

Debido a que estos minúsculos fragmentos de plásticocirculan por el aire, los científicos alertan de que se desconoce el efecto que puede tener en la salud inhalar esas partículas tan pequeñas. Y es que, según advierten, los estudios realizados hasta ahora se han centrado en estudiar cómo puede afectar a salud ingerirlas tras haber sido detectadas en el agua del grifo o en animales. «La investigación de los microplásticos es una disciplina joven y la de los microplásticos en la atmósfera, más joven aún. Cada vez se están buscando más en suelo y aire. Como resultado del hallazgo de altas concentraciones en la atmósfera y su posible vinculación con la salud humana cuando se inhalan, estoy convencido de que veremos más estudios en el futuro», explica Gerdts a este diario a través de un correo electrónico.

En esa línea, añade, su equipo acaba de empezar un proyecto de cooperación con la red de monitorización del aire del instituto de vigilancia ambiental de Alemania, pero necesitan más financiación.

Aunque cada vez existe mayor concienciación entre los ciudadanos y los gobiernos sobre los efectos del plástico en el medio ambiente y en la salud de los seres vivos, Gerdts considera que para erradicar este problema hay que ir al origen: «Resulta obvio que hay fallos en todos los sistemas de reciclaje, ya sea por un uso incorrecto o porque no funciona bien. Por lo tanto, reducir los plásticos de un solo uso debería ser un objetivo razonable a corto plazo», asegura. En su opinión, «el problema no es el plástico sino más bien nuestra sociedad consumista, habituada a usar y tirar».

Deja un comentario